Willie Colón, una leyenda con ritmo

A casi 30 años de que “El gran varón” quedara inmortalizada como un emblema de la salsa en voz de Willie Colón, el productor y cantante neoyorquino asegura que esta canción nació sin la intención de consagrarse como un éxito, sin imaginar que se convertiría en un icono musical arropado por la comunidad LGBT pese a la polémica que causó la lírica en aquella época.

Este tipo de sorpresas son las que han mantenido a Willie Colón por 50 años sobre los escenarios, experiencia que por nada del mundo cambiaria y que ahora extiende en una gira internacional que hará escala en el Teatro Diana el próximo 29 de junio con una orquesta con más de 10 músicos en vivo al estilo de la vieja escuela.

“No hay que pensar en la salsa solamente como un ritmo, es una forma de pensar y hacer música. No he sido alguien que tuviera planes de grabar solo por hacer un disco, pensábamos más en hacer una propuesta musical y lírica. El encuentro generacional me impresiona en los conciertos, ahí tengo que concentrarme, es lo más vivo y natural de un músico”.

Aunque Willie Colón puntualiza que “El gran varón” nunca fue censurada, el músico destaca que la controversia por exponer la historia de “Simón” y su transformación en mujer fue más allá de las expectativas a tal grado que la canción fue reconocida con el galardón humanitario otorgado por los diseñadores Carolina Herrera y Oscar de la Renta. A partir de entonces, el cantante apostó por hacer de la salsa un género con gran contenido social y cultural, valiéndole premios como el CHUBB de la Universidad de Yale, dos doctorados Honoris Causa en Letras Humanas y en Sociopolítica, por ejemplo.

“No tenía ni una esperanza de que ‘El gran varón’ fuera aceptado, hubo mucha controversia, se quejaban de que algo así se grabara. La canción tenía una verdad, la combinación de la música y la letra fue un argumento muy contundente, fue la número uno en más de 10 países a la vez, tres años después Oscar y Carolina me otorgaron el premio humanitario, todo ha sido positivo por esa canción”.

Lo cierto es que la historia de Colón con la música tiene todavía varios capítulos pendientes por escribirse, y será en el Teatro Diana donde escriba nuevos párrafos en su leyenda.

Espectador de los grandes cambios

Para Colón la “época dorada” de la música está extinta, y aunque reconoce que las plataformas digitales han globalizado a la industria y abierto más oportunidades a nuevos talentos, también ha significado el declive económico para los productores de antaño que no han sabido adaptarse a las nuevas tendencias de consumo en las que el público sólo muestra fidelidad a una canción y no a un disco tradicional y completo.

“La gente no quiere comprar música, la quiere gratis. El músico de hoy tiene que vivir de sus presentaciones, las grabaciones de sus canciones ahora son para su promoción, les permite generar conciertos. En mis tiempos era al revés, nosotros planeábamos un proyecto con concepto, carátula, canciones que tuvieran que ver entre sí, eso ya no pasa. Ahora un sencillo significa mantenerse vigente en el mercado”.

El llamado “arquitecto de la salsa urbana” detalla que estos cambios no lo asustan y por el contrario opta por sumarse a la idea de regresarle fuerza a las producciones completas a través de los vinilos, en los que puede ofrecer una lectura más diversa de su talento, por lo que en breve lanzará cuatro ediciones especiales en acetato “Willie Colón presenta”.

“Quiero preservar la tradición. Lanzar vinilos al viejo estilo que incluyen arte y con concepto, también veremos qué pasa con la gente ya no quiere comprar música ni siquiera de manera digital, ahora todo lo escuchan por YouTube o la descargan. El vinil está regresando, me iré por ese camino”.

LO BÁSICO
Para disfrutar del espectáculo

• Aunque nació en Nueva York en 1950, siempre ha estado cerca de sus raíces latinas. Sus padres eran puertorriqueños y sus abuela y su tía le inculcaron el gusto por el son cubano y el tango.
• Sobre el escenario ha sido generoso, buen alumno y maestro. Ha compartido espectáculos con leyendas de la talla de Héctor Lavoe y Rubén Blades.
• Además de la música en varias ocasiones ha explorado su talento frente a las cámaras. Tomó parte en películas como “Vigilante” (1983) y “Salsa” (1988), además de telenovelas como “Demasiado corazón” (1998), “La intrusa” (1986) y “Corazón partido” (2005).
• Abandera de forma constante causas sociales en pro de los hispanos en Nueva York y todo Estados Unidos, lo que le ha valido varios reconocimientos sociales en toda América Latina.

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